HOLA!

BIENVENIDOS A LA FAMILIA

Proyecto Guancaste nace de un viaje, de un palpito, nace del amor por la educación, por la infancia, por los derechos humanos, en definitiva por dejar un mundo más seguro, nace de una visita a una escuelita, la vilma Adolí Martínez en el departamento de Yoro, en Honduras, allí unos valenciano, nosotros junto con una hondureña pactamos ayudar a los casi 80 niños que acuden allí a diario.

Así pues, después de tanto cariño recibido y una vez de vuelta a España, sentimos que algo desde dentro se nos encendió, ya no había vuelta atrás, debíamos buscar recursos para que nuestros chihuines y chihuinas pudieran tener 1 comida diaria cubierta y becar a aquellos que necesitasen recibir un apoyo en su educación para en un futuro poder tener un trabajo digno y así crear un impacto en su familia y en su comunidad.

Pasan los meses y ese deseo sigue creciendo, la familia se amplía en España, en Honduras, en Estados Unidos, nuevos proyectos en la escuela, trabajando codo con codo con las profesoras de allí, formando en talleres, aprendiendo muchísimo de allá, porque para nosotros ahí radica la auténtica felicidad, la de servir al prójimo, la de servir a nuestras niñas y niños y dejar un mundo más humano y más justo, así tal cual, tocando almas.

Te subes a nuestro tren? Sembrando educación, recogiendo futuro…

¿Qué pasa en Honduras?

Honduras se encuentra en centroamerica, bañado por el mar caribe, podríamos escribir líneas y líneas de noticias amarillentas como dicen allí, de la violencia, de los grupos “maras”, del paro que azota a más del 50% de la población, de los asesinatos, sicariato, es sencillo, podéis entrar en Google y buscar en qué estado se encuentra Honduras en estos momentos. Nosotros desde proyecto Guanacaste queremos darle la vuelta y enfocarnos en aquello que nos empuja a seguir sembrando educación, alimentación, amor, paz, solidaridad y tantos valores que están impregnados en el Adn de los que formamos esta bonita familia.

Nos empuja la educación, como decía mandela, el arma más poderosa para cambiar el mundo, nos empuja la sonrisas de sus niños y el sentir que puedan seguir soñando, nos empuja el entusiasmo de sus profesoras, la ternura de sus familias, de la colonia..

Visualizamos en un futuro a muchos de esos niños estudiando, educándose globalmente, cambiando su realidad, impactando en su comunidad y en definitiva convirtiéndose en esos líderes que el mundo necesita, que necesitamos, soñamos con que esos niños y niñas sean capaces de llegar a ser doctores para que puedan construir centros médicos en aldeas remotas, que puedan ser abogados y que luchen por los derechos humanos, que lleguen a ser cocineros, biólogos marinos para que cuiden de nuestro mar, ingenieros forestales y cumplan con uno de los principios de la UNESCO el de desarrollo sostenible..y así un largo y largo etc, porque solo de esa manera pensando en conjunto , amando a la niñez, apoyando a sus familias podemos dejar un mundo mejor.

Desde luego que lo vamos a conseguir! Si tú también sientes el querer formar parte de nuestra familia, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, seguro seguro que mucho podrás aportar, cada persona es necesaria, con sus vivencias, sus talentos, su formación, podemos compartir nuestro conocimiento y ponerlo en práctica, te aseguramos que será de las cosas más gratificantes que puedas sentir.

¿Guanacaste, por qué?

Y fue ahí mientras nos custodiaban sus enormes ramas, sus brazos, donde sentimos esa seguridad necesaria para caminar por la vida…

El Guanacaste es un árbol frondoso, natural de centro america, acurrucarse sobre su tronco y mirar la enormidad de sus ramas, es sentir una protección especial, un dato curiosos sobre estos árboles es que en la tragedia del Huracán Mitch que arrebató tantas vidas ninguno de ellos fue tumbado.

En nuestro primer viaje sorprendía recoger una  de sus semillas con forma de “oreja” y pensar que aquello tan chiquito podía convertirse en un Guanacaste. Nosotros creemos firmemente que cada uno de nuestros niños  con unas condiciones óptimas de alimentación, de amor, de seguridad, familiares, educativas podrán convertirse en unos enormes Guanacastes quienes a su vez volverán a proteger y a abrazar a más y mas niños, fomentando seguridad y amor a aquellos que más lo necesitan.

Nos han llegado historias de aldeas remotas donde impartían clases a sus niños bajo la sombra de algún Guanacaste, entonces nos dimos cuenta que íbamos por el buen camino..